Carta a Alessandro D'Avenia

"Con frecuencia, preferimos el envoltorio de la vida a la vida misma." Querido Alessandro, mi adolescencia queda lejos, pero la de mis hijas esta llamando ya a la puerta. Un amigo recomendó tu libro y yo que sufro de arrebatamiento por la lectura no dudé en lanzarme a tu libro.  Saberse frágiles y aceptarlo es una de las enseñanzas de la vida que no dejamos de aprender cada día. No sólo fragilidad física sino de muchas otras cosas. Fragilidad. Me encanta el amor con el que hablas sobre la adolescencia. Esa etapa tan complicada, complicada cuando te toca vivirla y cuando te toca acompañar la adolescencia de otros. Yo siento que detrás de la puerta del cuarto, todavía infantil, de mis hijas cualquier día salga un ser extraño un tanto monstruoso. Menos mal que tu, acompañado de tu querido Giacomo Leopardi, le pones palabras más amables a esta época. Amables pero firmes.    "Esta generación de adolescentes es más precoz que las anteriores, (…), tiene también un punto débil:

The Game, Alessandro Barico

Entre nuestro móvil y el futbolin de los bares hay una línea muy fina que los une. Leer The Game es leer la historia de internet, y depende de la edad que tengas podrás redescubrir muchos de los pasos que se dieron hace algunos años cuando todo parecía inocente. 

Voy a empezar por la conclusión. Tenemos que aprender a vivir en el Game. 

¿Y qué es el Game diréis? 

Primero fue el futbolín, después las maquinas de bolas o también conocidas como millón o pinballs, y después las maquinas de matar marcianitos. Años después los smartphones, donde todo es presentado como un juego. Todo es fácil y sencillo. Pero debajo de esa capa superficial y bonita que vemos hay todo un sistema complicado de entender. The Game. 

"Se trataba de inventar cosas cuyo desarrollo es infinito porque han sido pensados para contenerlo todo."

Los objetos de antes no construían ninguna teoría sobre el mundo, establecían una práctica del mundo. Eran cosas, no ideas. Objetos. Herramientas. El teléfono servía para llamar a alguien. 

Según Barico desde hace unos años nada ha tenido ya posibilidades serias de supervivencia si no llevaba en su adn el patrimonio genético del juego. Por todo te dan puntos. Vamos avanzando en el día a día como si avanzasemos por casillas de un juego. 

Lo complejo se ha quedado escondido. Lo fácil se ha quedado en la superficie. 

El Game tiene su propia élite: Google, Facebook, Amazon, Microsoft, Apple. Esta élite acaparan patentes y son los únicos que tienen grandes recursos financieros para invertir en inteligencia artificial. 

La verdad es una de las vícticas del Game. La viralidad es más importante que la verdad. 

Os animo a que leáis este libro y que escuchéis este podcast de Jorge Carrión porque para aprender a vivir en el Game primero tenemos que conocer bien sus normas de juego. 

Comentarios

  1. Buenas tardes, Esther.
    No tenía ide de que Baricco se dedicara al ensayo. No obstante, me ha parecido interesante las ideas que propone. Me parecen muy acertadas. Tomo en cuenta tu recomendación.

    Un abrazo y muy feliz semana!!

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  2. Muy interesante parece este ensayo. De Alessandro Baricco solo he leído Tierras de cristal que tampoco me entusiasmó, pero estas reflexiones sobre el juego, lo fácil, la falsedad... me resulta de lo más atractivo.
    Un beso.

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  3. Qué curioso! Creo que de este autor he leído Seda, que no tiene nada que ver con este tema que tú nos tratas. Además era novela. No me llama la atención y con todo lo que tengo pendiente lo voy a dejar pasar. Pero me quedo por aquí como nueva seguidora, porque me apetece descubrir nuevas lecturas gracias a tí. Si te apetece pasarte por mi blog estaré encantada, y si te gusta lo que ves y quieres suscribirte, genial! Un besote!

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  4. Desconocía totalmente este título de Baricco (es que jamás lo hubiese asociado a él jeje). Debido a que he leído obras suyas que se alejan mucho de esto, no por otra cosa (por cierto, tengo pendiente Oceano mar). En cuanto a este que nos traes, pues interesante... Sin duda. Y muy pertinente con lo que tenemos alrededor. Un abrazo

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