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Mostrando entradas de marzo, 2017

El libro de los libros, Quint Buchholz

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La edición que tengo de este libro es de hace unos cuantos años, 1998, en su momento me pareció un libro especial. Hace poco otra editorial lo ha reeditado, y no sé si es que ahora gracias a internet y todas estas cosas, se ha dado mucho más a conocer.
Quint Buchholz, en el año 96, envió distintos dibujos hechos por él a distintos escritores de todo el mundo, y el resultado es este libro. Para mi gusto maravilloso.
Para muestra os dejo la siguiente imagen con su texto, escrito por Carmen Martín Gaite.

La madre ya no está, y cuando cae la noche se nota más que nunca su ausencia inexplicable. La niña se pone de rodillas y se asoma a la cabecera de la cama como a un balcón. Le pregunta al padre que por qué no se van de viaje a buscarla, subiendo por el aire -"esto era un avión, ¿quieres?"-, le hace sitio en la cama entre ella y el osito de trappo, y el padre empieza a leer un libro en alta voz, procurando que no se le note que tiene ganas de llorar. El techo de la habitación…

La tregua, Mario Benedetti

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" Esta tarde, cuando venía de la oficina, un borracho me detuvo en la calle. No protestó contra el gobierno, ni dijo que él y yo éramos hermanos, ni tocó ninguno de los innumerables temas de la beodez universal. Era un borracho extraño, con una luz especial en los ojos. Me tomóde un brazo, y dijo, casi apoyándose en mi: ¿Sabés lo que te pasa? Que no vas a ninguna parte. Otro tipo que pasó en ese instante me miró con una alegre dosis de comprensión y hasta me consagró un guiño de solidaridad. Pero yo hace cuatro horas que estoy intranquilo, como si realmente no fuera a ninguna parte y sólo ahora me hubiese enterado."
"...Ahora siento a fuerte tentación de dar vuelta a la frase y pensar: El gran error de algunos empleados es tratar a sus patrones como si fueran personas. Pero me resisto a esta tentación. Son personas. No lo parecen, pero son. Y personas dignas de una odiosa piedad, de la más infamante de las piedades, porque la verdad es que se forman una cáscara de orgul…

GLORIA FUERTES, 100 años de una mujer de Verso en Pecho

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Gloria Fuertes nació hace 100 años, un 28 de julio de 1917 en el barrio de Lavapiés de Madrid. De familia humilde, padre portero y madre costurera, aprende a leer a la temprana edad de tres años, a los cinco ya se atreve a escribir e ilustrar sus propios cuentos y, con solo diecisiete, recita sus primeros versos en Radio España de Madrid.
 «Esa niña grande con voz de trapo» no tarda en meterse en el bolsillo a todo el que la escucha.
Gloria ha sido conocida y reconocida por su poesía para niños, pero por el contrario, apenas se conocen sus libros para adultos con gran contenido social, pero no hay dos Glorias; también en su poesía infantil escribió cuentos para hablar de otras niñas y niños sin juguetes, con frío y sin pan. Decía “Soy autodidacta y poéticamente desescolarizada” y se la asocia a la poesía social de la generación del 50 y el Postismo.
“Un poeta no debe contar sílabas, debe contar cosas”
“Mi poesía no es mía de siempre, no es mía del todo, me la dicta alguien – no se q…

Castilla, flagelada y muda. Ignacio Sanz

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Flagelada y muda
Vamos a ver, Castilla, cómo empezamos,
cómo decimos la verdad, la mismísima verdad
sin que la crudeza del verbo
pueda machacar con su luz a los cegatos.

Qué metáforas, sutilezas, argucias empleamos.
A ver si nos atiende la memoria, Castilla,
e hilvanamos las palabras certeras para atraer
una benevolente sonrisa, un gesto aclaratorio,
una mirada siquiera, Castilla... una mirada.

Vamos a ver si
                      de repente
nos metemos la vida en el bolsillo y caminamos
dejando la muleta en el rincón,
con las manos abiertas, con los dedos
abiertos, con las flores crecidas en la punta de los dedos
abiertos. Y corremos, sin trampas, el maratón de la esperanza.
Vamos a ver, Castilla, como empezamos
los días inocentes de una historia
sin trabas ni estridencias.
Cómo bajamos a ese tundido viego
de la burra y la miseria y lo ponemos
en la plaza del pueblo a pasear sin corbatas ni apreturas.
Mira, Castilla, cómo se acerca la lluvia
a refrescar este valle para que crezca
una …