1913, un año hace cien años. Florian Illies

"Transcurren los primeros segundos de 1913. En la oscura noche resuena un disparo. Se oye un leve clic, los dedos se tensan en el gatillo, luego hay otra detonación, sorda. Se avisa a la policía, que acude y detiene en el acto al autor de los disparos. Se llama Louis Armstrong.
El muchacho, de doce años, quería dar la bienvenida al año nuevo en Nueva Orleans con un revólver robado. La policía lo encierra en un calabozo y a primera hora del 1 de enero lo envía a un correccional, el Colored Waifs´Home for Boys. Allí se comporta fatal y al director de la institución, Peter Davis, sólo se le ocurre ponerle una trompeta en la mano (a decir verdad, lo que quería era propinarle una bofetada). Sin embargo, Louis Armstrong enmudece, coge el instrumento casi con delicadeza, y sus dedos, que la noche anterior jugueteaban nerviosos con el gatillo de un revólver, sienten de nuevo el frío metal, pero ahora, en lugar de un disparo, arranca los primeros sonidos cálidos y fogosos a una trompeta en el despacho mismo del director."

"Stalin pasea por los jardines, reflexiona, empieza a anochecer. En su dirección viene otra paseante, de veintitrés años, un pintor fracasado al que no admitieron en la Academia de Bellas Artes y que ahora mata el tiempo en el albergue para hobres de la Meldemannstrasse. Aguarda, como Stalin su gran oportunidad. Se llama Adolf Hitler. Quizá estos dos hombres, de los cuales quienes los conocieron entonces decían que les gustaba pasear por esos jardines, se saludaran educadamente alguna vez alzando un poco el sombrero cuando sus caminos se cruzaban por el vasto parque.
Así pues, el período de los extremos, el terrible y corto siglo XX, comenzó una tarde de enero de 1913 en Viena. El resto es silencio. Cuando firmaron su funesto «pacto» en 1939, Hitler y Stalin ni siquiera se reunieron, de manera que jamás estuvieron tan cerca como una de aquellas tardes gélidas de enero en los jardines del palacio de Schönbrunn."

"...en los primeros meses de 1913, por un breve tiempo, en Viena coincidieron Stalin, Hitler y Tito, los dos mayores tiranos del siglo XX y uno de los peores dictadores. El primero estudiaba en un cuarto de huéspedes la cuestión de las nacionalidades, el segundo pintaba acuarelas en un albergue para hombres, el tercero daba vueltas por la carretera de circunvalación para probar el comportamiento de los automóviles en las curvas. Tres figurantes, podría decirse, sin papel en el gran drama Viena en 1913".


Con este libro podemos conocer a diferentes artistas e intelectuales de esta época, por ejemplo, a Käthe Kollwitz, artista totalmente desconocida para mi y que gracias a este blog he podido descubrirla un poco más. 






Reseñas interesantes:
http://adolfotorrecilla.blogspot.com.es/2013/09/1913-un-ano-hace-cien-anos-de-florian.html?showComment=1398510183179#c2698734668618610109

http://leersinprisa.blogspot.com.es/search?q=1913

http://alexisravelo.wordpress.com/2014/03/01/1913-un-ano-hace-cien-anos/


Comentarios

  1. Qué bueno es encontrar fragmentos de este libro rescatados por ti, Esther! De hecho, no hace mucho llegó a estas costas del Sur y lo llevé porque algo había leído acerca de él por este medio. Y lo que nos haces llegar, potencia su lectura en breve. Muchos besos para ti, y gracias!

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    1. Gracias por pasarte por aquí, ¡un abrazo!

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