Signos en las piedras

"No sé si te has encontrado ya con Anne Michaels, la de Piezas en fuga, una novela que sigue resonando como el mar de noviembre dentro de la cabeza, como el haz de un faro, dando vueltas, aspas luminosas e hirientes. 
 «La historia se atraganta con los pequeños huesos 
del sentido, los pequeños huesos
del amor.»
Eso escribe la autora canadiense en su penúltimo libro de poemas, Buceadores de la piel. No se prodiga. No se parece a los escritores que sacan su sombrero y su chiflo y se van a propagar la buena nueva de sí mismos en cursos de verano que ahora no son más que nada. Cuando escribe baja la electricidad y el romanticismo de las palabras a los ingredientes de cada roca, a la sustancia de los sentimientos, nuestras posturas, anhelos, engaños... y deseos. Jordi Doce dice de ella «encarna la búsqueda genuina de una visión capaz de redimir la existencia humana y hacerle un hueco inteligible en los dos ejes complementarios del tiempo y del espacio», y que es la suya una «concepción poética de la materia». Materialismo poético del tiempo actual. ¿Y nosotros? ¿Nos entendemos? ¿Nos entienden en medio de este copioso maremágnun de luces y ruido que devora nuestras ciudades del Norte, empeñadas en una fiesta perpetua, en una celebración constante, cada fin de semana, como si no hubiera nada que temer, o como si lo terrible  ya hubiera ocurrido? Lloverá. Nos escribiremos cartas. Trataremos de ver a través de las apariencias, de las moles de niebla y de la tinta de la noche. Tenemos que seguir, supongo. No lo hagamos a ciegas. Ten cuidado con los huesos."
Alfonso Armada. Nueva York, 16 de septiembre de 2004

Otro día os traigo trocitos de Anne Michaels. Estoy segura de que os va a gustar.

Comentarios

  1. Esther, ¿qué puedo decirte? Cada vez me gusta más pasarme por aquí para saborear trocitos de fragmentos de plumas desconocidas. Un abrazo,

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    1. Muchas gracias, son todo un honor tus palabras.

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